Parcialmente repuesto del brutal impacto que ha supuesto la pérdida de un amigo, al mismo tiempo que Socio Protector de nuestra Asociación, me enfrento a la realidad, al día a día que nos toca vivir, para haceros partícipes de los hechos. Y ello, gracias a la sentida y delicada advertencia de nuestro vicepresidente en el día de hoy, cuando ha considerado que nuestra obligación de dar cuenta del fallecimiento estaba por encima de los sentimientos de dolor y pesar que han sido los culpables de mi silencio al atribuirme el derecho a ser yo quien escribiría esta reseña sin llegar a hacerlo a pesar del tiempo transcurrido. Tan ensimismado he estado con las circunstancias que han rodeado el caso y el imborrable recuerdo del amigo perdido que he sido incapaz de afrontarlo y ponerme delante del ordenador para difundirlo como es la norma vigente en tales momentos.
El pasado domingo, día 4, falleció en Lleida, donde estaba ingresado en la UCI del Hospital Universitario Arnau de Vilanova, el Socio Protector núm. 8, mossèn Joan Antoni Mateo García, Rector de la Basílica de la Mare de Déu de Valldeflors de Tremp desde el año 2005 y mi amigo personal desde poco tiempo después. El fallecimiento se produjo al no superar un accidente vascular cerebral sufrido una semana antes en su domicilio rectoral a la temprana edad de 59 años.
Mossèn Mateo era un sacerdote con una gran capacidad intelectual y un entusiasmo por su labor pastoral, dentro y fuera de Tremp, difícil de describir. Doctor en teología, era delegado diocesano para la familia y la vida del obispado de La Seu d’Urgell, así como canónigo del Capítulo de su Catedral, profesor del Instituto de santo Tomás de la Fundación Balmesiana de Barcelona y párroco de Tremp, como antes señalaba, y de las localidades cercanas de Talarn,  Eroles, Mur y Puigverd.
Finalmente, era miembro de la Sociedad Mariológica de España y ostentaba el cargo de presidente del Patronato “Santo Hospital de Tremp” – Fundación Fiella que este mismo año celebra su V Centenario de ininterrumpida existencia desde que fuera creado como Hospital de Pobres por otro ilustre hijo de Tremp, mossèn Jaume Fiella, en 1521.
Mucho hemos trabajado juntos cuando comenzó nuestra amistad al poco de hacerse cargo de la parroquia pues, incansable, supo conseguir los apoyos necesarios para mejorar la Basílica que yo materializaba en el consabido papeleo que tanto gustan de obligar a confeccionar todas las administraciones ya sean públicas como privadas.
Creada AMESETE, fue de los primeros socios que se apuntó a la iniciativa junto con la institucional de su parroquia en mayo de 2008. Su condición de Protector se debe a las aportaciones de material informático que nos hizo en aquellos precarios momentos iniciales de la Asociación cuando apenas teníamos un lápiz y un modesto cuaderno para comenzar a llevar nuestra burocracia. Al mismo tiempo nos cedió al uso una dependencia de la Casa Rectoral para no tener que depender diariamente de nuestra sede oficial, ubicada en la Academia General Básica de Suboficiales a unos cinco kilómetros de Tremp.
Y así comenzó una buena amistad personal al mismo tiempo que con la Asociación y con la propia Academia, con la que colaboró estrechamente cuando fue requerido para ello.
Desde este rincón de AMESETE deseo hacer llegar a su familia, en nombre propio y en el de todos los socios, nuestro pesar y dolor por la pérdida de un buen amigo, por encima de cualquier otra consideración, y la solidaridad y afecto más entrañables y cercanos. A los creyentes les pido una oración por su alma y a los que no lo sean, un recuerdo cariñoso y sincero.
¡Mossèn Mateo, amigo Joan Antoni, descansa en paz y que Dios te bendiga teniéndote cerca de Él!
¡En AMESETE no te olvidaremos!
General Maldonado
Presidente de la Junta Directiva de la Asociación AMESETE  

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